España, por su parte, fue creciendo a lo largo del torneo. Después de liderar su grupo, dejó en el camino a Austria, Bélgica y Francia. La victoria por 2-0 ante los franceses en semifinales consolidó el buen momento del conjunto español, que combina una sólida estructura defensiva con un juego de posesión y presión alta.
La previa del Mundial
En la previa, el respeto mutuo domina el discurso de ambos seleccionados. Scaloni evitó cualquier exceso de confianza y resumió el desafío con una frase contundente: "De España me preocupa todo, es un gran equipo". El entrenador argentino aseguró que su plantel preparó la final con la misma seriedad que el resto de los partidos, analizando las fortalezas del rival y buscando los mejores caminos para imponer su juego.
La final también representa el choque entre dos estilos consolidados. Argentina apuesta a la intensidad competitiva, la experiencia de un plantel acostumbrado a disputar instancias decisivas y el liderazgo de Lionel Messi, mientras que España confía en una generación que ha mostrado regularidad, circulación de balón y capacidad para controlar los partidos.
Más de 80.000 espectadores colmarán el estadio para una final que enfrenta a dos de las selecciones con mejor rendimiento del campeonato. Para Argentina, la posibilidad de defender con éxito el título conquistado en Catar 2022; para España, la oportunidad de volver a levantar el trofeo mundial dieciséis años después de su única consagración. Todo está preparado para un partido que promete ocupar un lugar destacado en la historia de los mundiales.