Para continuar, hacete socio de {}.
Si ya formas parte de la comunidad, .
{# Opciones de Suscripción #}
{# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #}
{# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %}
{% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}
{{m.shortDescription}}
{{m.title}}{{m.price}} mensual
{# {% endif %}
{% endfor %} #}
{# estos links no sé como se llenarian #}
Entrevista a Piffa: Agotarse pero con estilo o cómo hacer del cansancio una forma de moverse. Sí.
Piffa presentará su segundo trabajo y primer disco llamado "Agota" en Sociedad Urbana Villa Dolores el 18 de abril
19 de marzo de 2026 - 17:02
No, no es otro disco sobre estar cansado. O mejor dicho: sí, pero no de la forma que uno espera. Porque “Agota” no viene a quejarse: viene a hacer algo con eso. A generar movimiento, sí, por absurdo que parezca y Piffa es consciente de eso. Él lo resume sin vueltas ni solemnidad: “dar todo de mí y transformar ese agotamiento en movimiento” . Traducción libre: si te vas a quemar, que al menos sirva para algo.
El proyecto no nació ayer (aunque podría fingirlo)
La narrativa típica diría: artista emergente, segundo trabajo, proceso reciente.
La realidad no.
Acá hubo canciones acumuladas, intentos fallidos, idas y vueltas, hasta que apareció una decisión bastante simple y bastante incómoda: “¿Por qué no las trabajo en serio?” .
Antes de “Agota” estuvo el EP Café Recalentado. Nombre honesto si los hay. Pero este disco ya juega en otra liga: “es donde encontré una identidad clara. Me permití ser más libre” .
Libre, en este caso, no significa caótico. Significa hacerse cargo.
Embed
La canción sigue viva (aunque muchos la quieran jubilar)
Mientras algunos proyectos se pierden en conceptos eternos o experimentos que no llevan a ningún lado, PIFFA toma una postura casi conservadora —y bastante efectiva—: creer en la canción.
Pero no en la canción cómoda.
“La canción es una energía. Una bala directa” .
Y ahí es donde entra el truco: estructuras claras, sí. Pero adentro, cualquier cosa puede pasar. Ironía, absurdo, referencias raras, letras que te hacen preguntarte si entendiste o si no había nada que entender en primer lugar.
Incluso él lo admite: “yo tampoco sé de dónde sale esto” .
Lo cual, lejos de preocupar, tranquiliza.
Spoiler: no parece un proyecto nuevo
Tuve el gusto de juzgarlo cuando fui invitada como jurado a los premios El Bloque Awards del medio El Bloque.
Y ahí pasó algo interesante: la etiqueta “emergente” empezaba a quedarse corta. No porque el resto de las propuestas no estuvieran a la altura —todo lo contrario—, sino porque en este caso aparecía una sensación distinta. La de estar frente a un proyecto que, aunque recién se estuviera mostrando en ese formato, ya tenía una madurez poco habitual.
Algo que sonaba, se veía y se sentía como si llevara años construyéndose.
Ya lo había dicho en ese momento: “lo que es bueno es bueno” .
Y en vivo eso se volvió evidente.
La presentación no tiene ese aire de “recién estamos empezando”. No hay margen de duda. No hay excusas. Hay un show armado, pensado y ejecutado con un nivel que desarma cualquier expectativa de principiante.
Resulta que no está solo (y eso tampoco es casualidad)
El proyecto arrancó como solista. Duró poco.
Hoy PIFFA funciona como banda. Seis integrantes. Y no, no son seis personas que “se sumaron”. Son seis que sostienen una idea.
“Somos seis tratando de ser lo más fieles a lo que se grabó” .
Entre ellos aparece el reconocido baterista Boomerang —actual integrante de Los Traidores — junto a una lista que no necesita demasiada explicación:
Cuando músicos con trayectoria se suben a un proyecto nuevo, pasan dos cosas: o están aburridos o algo les interesa de verdad.
Esto claramente es lo segundo.
La estética no es decoración (aunque podría parecerlo)
Hay proyectos donde lo visual es un agregado. Acá no. Acá todo está pensado. Y cuando digo todo, es todo: vestuario, visuales, luces, materiales, narrativa.
“Todo el show tiene un montón de aristas pensadas” .
Se nota.
Se nota en los videos, en la coherencia estética, en el hecho de que nada parece improvisado. Incluso en decisiones que hoy parecen casi caprichosas, como hacer vinilos.
Pero no es capricho: es insistencia.
Under, mainstream o esa discusión que ya no es necesaria
En algún punto aparece la etiqueta “under”. Como siempre. Y como siempre, queda corta.
Porque cuando el nivel de detalle es alto, cuando hay una búsqueda clara, cuando el trabajo es —según sus propias palabras— “quirúrgico” , la categoría deja de importar.
No porque el circuito no exista. Sino porque la obra lo desborda.