"Siete hijos me mataron. ¿Qué justicia voy a pedir ahora? Que me maten a mí. ¿Por qué no salí del maldito cuarto? Me hubiesen matado y me iba con mis hijos", declaró la mujer.
Según dijo al citado noticiero, sus hijos tenían medidas cautelares y estaban esperando a que se cumplieran para mudarse del barrio, al que habían llegado desde hacía poco, según las versiones policiales.
La advertencia a Fiscalía
"Yo ya me estaba yendo, para mudarme. Yo ya me estaba aprontando, llevándome las cosas de a poco porque estaba esperando al 18, que terminara la cautelar de mis hijos. Le dije al fiscal: 'fiscal, lo único que le pido es que me tengo que ir, tengo que salvar a mis hijos'. Van a hacer una matanza", narró.
Sobre esto último, la mujer aseguró que había personas "ofreciendo plata" por la cabeza de sus hijos. "Me tengo que ir nos van a matar, nos van a matar. Ya saben dónde vivimos. Ya saben todo. No tenemos vida, no salimos, nos hacen los vecinos los mandados porque ya teníamos amenazas de que nos iban a matar", recordó haberle dicho a Fiscalía.
La familia Suárez Furtado, a la que pertenecían las víctimas, es originaria de Villa Española y vinculada a un clan que se dedica al microtráfico de drogas.
Este grupo es distinto al conocido como "Los Suárez", del delincuente Luis Alberto "Betito" Suárez, de Cerro Norte.
Si bien todavía no están identificados los autores del ataque (cuatro personas que llegaron en moto, según los testigos), la Policía sospecha que se trata de un enfrentamiento entre grupos criminales dedicados al narcomenudeo y que su origen es de larga data.