En octubre de 2018, Khashoggi fue capturado y asesinado por un equipo de agentes vinculados al príncipe, después de que ingresara al consulado saudita en Estambul. Informes de inteligencia norteamericana, revelaron en febrero de 2021 que el príncipe heredero dio la orden de capturar o matar al periodista.
Según consigna NYT, Louis Bremer, director gerente de Cerberus, reconoció en 2020 el papel que jugó su compañía en la capacitación de cuatro miembros del equipo encargado de la muerte de Khashoggi. En esa oportunidad, Bremer debió dar respuesta a los cuestionamientos hechos por congresistas, tras su nominación a un alto cargo jerárquico en el Pentágono, durante el período de gobierno de Donald Trump.
Sin embargo, los congresistas nunca tuvieron conocimiento de las respuestas de Bremer. Al parecer, la Administración Trump, encargada de enviar las respuestas, nunca lo hizo.
El CEO de Cerberus, al conocerse la participación de su empresa, se ha desligado de las responsabilidades al afirmar que el Departamento de Estado de EEUU y otras agencias gubernamentales son las encargadas de investigar a las fuerzas extranjeras.
Consultado por la información publicada, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, rechazó la posibilidad de comentar «sobre ninguna de las actividades de concesión de licencias de exportación de defensa», ya que la ley de su país no se lo permite.
No obstante, afirmó que la política de Estados Unidos hacia Arabia Saudita está enfocada en dar «prioridad al Estado de derecho y al respeto de los derechos humanos».