Ataques a Villar: la nueva campaña sucia contra el FA
Por Lucía Barrios
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Por Lucía Barrios
Esta semana estuvo plagada de mensajes tanto de políticos de la oposición como de algunos medios de comunicación contra la interna del Frente Amplio (FA). Al principio se dijo que la elección de Graciela Villar como vicepresidenta había erosionado a la izquierda. Pero luego encontraron otro tipo de argumentos: su educación. Muchos medios hablaron del supuesto «fantasma de Sendic» en el caso de la formación académica de Villar. Las llamadas a distintos profesionales y universidades no faltaron e incluso un grupo de abogados presentó una denuncia contra la exedila por «usurpación del título».
La diputada Bettiana Díaz, el exsenador e hijo del caudillo blanco Wilson Ferreira Aldunate, Juan Raúl Ferreira, y el politólogo Pablo Álvarez dijeron a Caras y Caretas que la campaña sucia contra el FA ha comenzado de una forma “muy hipócrita” y que están atacando con “bombas de humo”. Consideraron que algunos dentro del Partido Nacional (PN) opinan como si fueran el “caballo ganador”, haciendo consideraciones que son “muy poco serias” para ser un partido que está disputando cargos de gobierno. Además, dijeron que era una actitud “hipócrita”, porque los blancos en su momento criticaron al empresario Juan Sartori de haber realizado una campaña de desprestigio contra Luis Lacalle Pou y ahora son ellos mismos los que la realizan contra Villar.
“Hay algunos elementos que muestran que hay intentos de tratar de ensuciar la cancha al Frente Amplio. Hay una campaña intensa, llena de confrontaciones. Es cierto que hemos dado algunas señales como sistema político, como por ejemplo el acuerdo que firmaron todos los partidos contra las noticias falsas. Pero esto sólo fue un acto para la foto”, dijo Díaz.
“Cuidado con caer en las trampas. Medios y oposición impulsan una campaña sucia. Sin embargo, ella viene desde mucho antes. El problema es que, una vez que te acusan, por más clara que sea tu contestación, ya sembraron la duda. Revisando antecedentes, en ninguna red o currículum, la candidata Villar hace referencia a un título universitario […] Es hipócrita lo que están haciendo. Antes se quejaban de Sartori, y ahora lo hacen ellos. Ni siquiera pueden hacer un programa único al no respetar las propuestas del segundo más votado: Juan Sartori”, afirmó Ferreira.
“Es evidente que hay una campaña sucia, de desprestigio por parte de la derecha, dirigida hacia la candidata a vicepresidente por el Frente Amplio. Se busca permanentemente algún tipo de inconsistencia, sea falsa o no, para atacar a la izquierda de este país”, denunció Álvarez.
El politólogo señaló que hay “medios de derecha” que prefieren hacer caso omiso a la historia de la formación de la psicología en Uruguay y pretenden comparar la situación de Villar con otros casos, mientras que para algunos actores de los partidos tradicionales permanece oculto el no cumplimiento con la posesión del título que dicen tener.
Las inconsistencias de la oposición
La diputada señaló que es “complicado” decir, por parte del Partido Nacional, que va a haber una campaña de consenso y de acercamiento de propuestas cuando por otro lado están “machacando” con este tipo de cosas que generan un “clima hostil”.
“No es adecuado jugar con el caballo ganador, haciendo algunas consideraciones que realmente son muy poco serias para un partido o personas que están disputando cargos de gobierno. Las afirmaciones que tienen que ver con la asignación de la señora Graciela Villar son materia interna del Frente Amplio. No puede ser considerado como serio que sea utilizado por las filas del PN, que fue un partido que permitió que un Juan Sartori se colara y se propusiera de candidato”, agregó.
Con estos hechos, ahora tienen los liderazgos históricos del PN en “disputa”, señaló la diputada.
“Creo que hay que mirar un poco más para adentro y ver qué es lo que se le propone a la ciudadanía, porque yo puedo decir que voy a hacer una campaña por la positiva y después en las hechos no se ve”, agregó.
En la misma sintonía, Álvarez dijo que con los ataques a Villar “los blancos quieren atacar la unidad del FA y tapar los problemas que tienen para realizar un programa único”. “La izquierda hizo todo lo significativo para llevar a cabo una campaña electoral, que es tener un programa político, un plan de gobierno y una fórmula. En este caso el PN sólo resolvió su fórmula, no resolvió su programa interno ni los acuerdos de distribución de poder con respecto a la participación de Sartori. Además, está procurando oponerse al FA, conformando un acuerdo o alianza con toda la oposición. Mientras el FA ha construido con paciencia su proyecto, el PN parece volver a tener agitaciones en su interna que no logran hacerlo creíble ante la ciudadanía”, agregó.
Democratización del acceso al gobierno
Díaz consideró que lo que representa Villar en esta oportunidad, ocupando la vicepresidencia, es la “democratización del acceso al gobierno”.
“Creo que es muy poco serio criticar a quienes son representantes del tercer nivel de gobierno, ya que ella formó parte de la Junta Departamental. Para nosotros es muy importante que muchos puedan acceder a cargos de primer nivel de gobierno a pesar de haber ocupado cargos departamentales. Eso quiere decir que hay una democratización del poder, lo que significa una gran transformación que desde algunas estructuras conservadoras puede ser criticado”, agregó.
Por otro lado, Díaz señaló que los ataques a Villar abren la discusión a un debate más profundo: qué fue lo que pasó en la dictadura militar. “Muchos tuvieron que hacer oídos sordos a su vocación y a su carrera en esa época. Por eso, tenemos que analizar la calidad de la democracia y en cómo, cuando ella peligra, existen efectos mortales en la vida de las personas”, señaló.
La respuesta de Villar a las acusaciones
Villar afirmó, en un comunicado publicado el lunes y divulgado por el comando de campaña de Daniel Martínez, que no tiene título universitario y que nunca dijo haberlo tenido. Dijo que cambió el detalle de su perfil en Twitter de «psicóloga social» a «socioanalista» para «evitar todo este tipo de especulaciones».
«A través de este comunicado quiero aclarar que en ninguna instancia de mi actividad pública como privada indiqué poseer un título que no tenía», afirmó.
Confirmó que su formación técnica la obtuvo tras cursar cuatro años en la ONG Taigo. Señaló que le «hubiera gustado avanzar más a nivel curricular» y señaló que no lo pudo hacer debido a las «circunstancias políticas» de su vida y en especial a la dictadura militar.
Recordó que en 1973 participaba de la resistencia a «la escalada autoritaria» y que en 1974 fue detenida por las Fuerzas Conjuntas «en la manifestación relámpago al año del asesinato de Walter Medina, que era compañero del Liceo 17».
«Mi vida entre los 16 y los 19 años estuvo marcada por la persecución, el secuestro y todo tipo de violencias que no es necesario explicitar. Luego de ser víctima de un segundo secuestro, con mi hija de un año y mi esposo decidimos exiliarnos en Argentina, donde tuve que seguir en la clandestinidad en el marco del Plan Cóndor».», escribió.
«Con la apertura democrática habían pasado muchas cosas, no perdí mi interés por la formación, mi vocación y la superación personal. Por eso opté por la formación técnica mencionada, que me permitió volcar dicho conocimiento a mi opción por lo social. A lo largo de mi vida me he formado permanentemente, nunca lo dejé de hacer», agregó.
Durante una entrevista en TNU reconoció que «tal vez estuvo mal» poner en su perfil de redes sociales que era psicóloga social, pero explicó que en la jerga del sector se le considera tal, pese a que es una formación técnica.
Actualmente la Facultad de Psicología ofrece un posgrado en Psicología Social, pero antes hay que tener una licenciatura
Villar dijo que cuando ella cursó en la ONG Taigo -en los 90- no existía tal posgrado y que la única especialización en el tema se impartía en ese ámbito.
“La derecha no va a cejar con el poder de los medios para destruirnos”
El miércoles, Villar señaló que se reivindica como militante, no como psicóloga social, y aclaró que “su juego” solo tendrá un límite: no hacerle daño al proyecto del Frente Amplio, informó Radio Universal.
“Somos un grano en el trasero de más de uno. La fórmula puede debilitarse si se trata de desacreditar a quien la integre (…) “la derecha no va a cejar en ningún campo de batalla, y mucho menos con el poder de los medios, para destruirnos. Para que todo lo que hicimos, y lo que queda por hacer, quede desdibujado si soy válida o no como para estar en el Parlamento, siendo la compañera de fórmula de Daniel Martínez”, agregó.
Asimismo, les pidió disculpas a quienes se encontraban allí “por si se sienten incómodos”. Explicó, al borde del llanto, que la situación del título la “sufrió” tras lo ocurrido “con el compañero (Raúl) Sendic”.
Psicóloga y docente de la Udelar sale a defender a Villar
La psicóloga y docente de la Udelar, Paribanú Freitas, salió a defender a la candidata a la vicepresidencia por el FA en un comunicado que fue difundido por el equipo de Daniel Martínez.
“La circunstancia de la Sra. Villar es totalmente regular en el marco de la historia de la profesión, no configura usurpación de título profesional y no es para nada comparable con la acreditación o no de títulos de licenciatura del señor Raúl Sendic”, señaló Freitas.
Sostuvo que hasta 1988 en la Udelar existieron dos formaciones universitarias en Psicología: la tecnicatura en Psicología Infantil, dentro del Hospital de Clínicas y la Escuela Universitaria de Psicología, creada por el gobierno de facto que brindaba un título de psicólogo, sin rango de licenciatura.
Durante la dictadura, el ingreso a las formaciones universitarias de la Udelar estaba regulado por examen de ingreso y «declaración de fe democrática», vinculada esta última a la clasificación de los ciudadanos en tres tipos (A, B y C) según el rango de compromiso que se tuviera o no con lo que las fuerzas conjuntas entendieran como «movimientos subversivos», explicó la psicóloga. Sólo se habilitaba el ingreso a los ciudadanos caratulados como «A» de «escasa confrontación» al régimen, por ser delicados.
Antes de 1999, con la ley N° 17.154, que reglamenta el ejercicio profesional del psicólogo, el mercado de formación fue “muy amplio”; desde cursos de 4 años que pretendían dar formación profesional, que luego no llegaron a ser reconocidos como tales por el MEC, dada la calidad exigida, hasta formaciones subprofesionales paralelas donde el nombre de «psicólogo» formaba parte del título brindado o la institución que los expedía, agregó Freitas.
Dijo que, quienes no cursaron los trayectos universitarios exigidos en la diversidad de planes y no se presentaron o aprobaron la competencia notoria, ipso facto perdieron la calidad de ejercer diferentes tareas en distintos ámbitos bajo el título de psicólogo. Sin embargo, “es importante señalar que la inhabilitación del ejercicio profesional para estos últimos no necesariamente remite con exclusividad al ámbito clínico y/o sanitario; sino una serie de prácticas que el psicólogo puede hacer en diferentes ámbitos (desde la Psicología escolar / educacional hasta la Psicología Laboral). […] la Psicología comparte su actuación profesional con diferentes técnicos y roles ocupacionales que no necesariamente quedan dentro del marco de la ley de regularización, tales como educadores, animadores socioculturales, referentes sociotécnicos, etc. […] Esta última es la situación de Graciela Villar”, agregó.