Aparajita, que no ha dado su nombre completo para mantener el anonimato, ha contado que en una ocasión en su vuelo viajaba un jugador de críquet muy conocido que le comentó que tenía los ojos rojos. Él dedujo que ganaría poco, que habría roto con su novio o cualquier otra cosa y “aparentemente de buena fe, dijo que quería sacarme de mi ‘miseria’ y se ofreció a ser mi ‘sugar daddy’”. Pero lo que molestó aún más a Aparajita es que su pareja de entonces era un gran fan de este jugador en cuestión y cuando le contó lo que había sucedido “se negó a creerlo”. Rompió con él.
Peticiones un poco extrañas con la bebida
Prakriti, asistente de vuelo de Qatar Airways, contó a Vice la situación incómoda y violenta con un hombre de negocios octogenario aficionado al champán. Cuando este le hizo señas para que se acercase a rellenarle la copa, resultó que “quería que le sirviera el champán directamente en la boca. Nos habían entrenado sobre cómo comportarnos con tales solicitudes, pero el miedo de mi niñez a intimidar a las figuras de autoridad se interpuso y no sabía qué hacer. Me quedé estupefacta”.
Según informa el citado medio, Internet está lleno de situaciones como estas o similares. Otra azafata contó cómo una compañera se tuvo que enfrentar a un pasajero que se pasó con la bebida y al que, al llevarle un sándwich “para calmarlo», acabó arrojándoselo a la cara. Eso le ocurrió a otra persona, a ella lo que le pasó es que “estaba charlando con una señora canadiense en mi vuelo, que parecía muy amigable. Pero apenas 15 minutos después de la conversación, ella me pidió que me casara con su hijo y me mudara a Canadá con él. Y no, no estaba bromeando”.
Otra situación recogida en el artículo es la de una mujer que viajaba con sus tres hijos y exigía “mantener a sus hijos entretenidos mientras ella dormía la siesta” a la tripulación porque su niñera se había puesto enferma y no había podido volar con la familia. “Literalmente me preguntó si yo o incluso el piloto sabíamos algún truco de magia para que sus hijos no la molestaran mientras dormía. Cuando rechazamos su oferta, se enfureció y lanzó un ataque, que terminó con todos sus hijos llorando y nosotros luchando para calmarlos”, ha recordado la asistente de vuelo.
Estos incidentes y anécdotas son solo una muestra de los casos de personas ricas viajando en primera y el trato inapropiado dado a la tripulación por su parte. Según Vice, una encuesta reciente registró que un 85% de los asistentes de vuelo sufren abusos de este tipo u otros de manera regular.