Pereira destacó el resultado del Congreso y el proceso colectivo que permitió reunir a la militancia en torno a las principales definiciones políticas de la fuerza. La instancia, homenaje a José Mujica, estuvo marcada por la discusión sobre los desafíos del gobierno de Yamandú Orsi, las prioridades para profundizar las transformaciones y la construcción de una perspectiva de futuro.
El presidente del Frente Amplio también hizo referencia a la dimensión personal de la tarea política y a su vínculo con el mundo del trabajo. “Soy trabajador, me siento eso, atravesado por la trenza”, expresó, en una intervención cuyo sentido remite a su identidad de trabajador y a su trayectoria sindical.
Sobre su continuidad al frente de la fuerza política, Pereira fue explícito: “Voy a quedarme hasta el último día de esta presidencia, los ciclos se terminan y el mío terminará ahí”.
Contra la violencia y la cultura del odio
En otro tramo de su discurso, Pereira aludió a la violencia ejercida contra las mujeres en el Parlamento y reclamó una respuesta política firme frente a esas situaciones.
“Tenemos mucho por hacer, pero no podemos estar defendiéndonos del golpe”, sostuvo. Al referirse a los episodios de violencia contra mujeres en el ámbito parlamentario, afirmó que se trata de una situación “insoportable” que debe ser enfrentada.
El dirigente cuestionó las actitudes que, a su entender, se apartan del comportamiento que corresponde a quienes ejercen responsabilidades legislativas. “No se comportan como senadores, sino como patoteros”, señaló, y agregó que “a los patoteros se los enfrenta con ideas, no con consignas negativas”.
La respuesta del Frente Amplio ante la confrontación política, sostuvo, debe apoyarse en la construcción de alternativas y en la capacidad de convocar a sectores diversos de la sociedad. En ese marco, dejó una de las definiciones centrales de su intervención: “A la cultura del odio y el resentimiento, el Frente Amplio la va a enfrentar con esperanza y unidad”.