Mallo se acercó al presidente y le recordó que la educación pública “se está destrozando”. Por respuesta Lacalle le pidió que se lo anotara en un papel y que le daría una respuesta.
El reclamo de los docentes y sindicatos no cayó bien en algunos círculos del oficialismo.
Siguiendo esta línea la senadora Bianchi cursó su pedido de informes a la ANEP.
Reclama saber la situación funcional de Mallo, la cantidad de horas docente, si goza de licencia sindical y si tuvo o tiene algún procedimiento disciplinario.
Indignación
“Alarmante. Una senadora cursa un pedido de informes sobre una docente que en el ejercicio de su libertad de expresión, se manifestó y osó hablar con el presidente. El poder al servicio de la persecución antisindical. Prácticas fascistas de un régimen sin garantías”, publicó Fenapes en su cuenta de Twitter.
“Respaldo y solidaridad con nuestra compañera Mabel Mallo. No estás sola. Seguiremos denunciando la persecución, el desmantelamiento de políticas y el histórico ajuste presupuestal que este gobierno viene llevando adelante”, agrega.
Por su parte el vicepresidente de Fenapes, Marcel Slamowitz, quién también fuera objeto de persecución tuiteó “le salió la competencia a Schipani”.
“Es una práctica fascista que piensa que el mejor sindicato es el que no existe”, agrega.