En cualquier caso, Uruguay sufre un coletazo del bloqueo a Venezuela, que ya causó que los clientes de Bandes con tarjetas Visa emitidas por esa cada bancaria vieran clausuradas su posibilidad de utilizarlas y Venezuela sufre un nuevo golpe a su sistema financiero cuyo impacto es brutal sobre la capacidad del país de concretar inversiones e importaciones, toda vez que EEUU impide en los hechos que Venezuela haga transacciones económicas bancarizadas con el exterior, así se trate de la compra de alimentos o medicinas.
Mientras tanto, la Asociación de Empleados Bancarios de Uruguay (AEBU) ha denunciado la situación que afecta la plaza financiera local y horada la soberanía del país, y han subrayado que es una media política inadmisible llevada adelante con prepotencia por un Estado que se erige como gendarme del mundo, como si sus disposiciones fueran de cumplimiento obligatorio para entidades públicas y privadas de terceros países, sin mediar ningún tipo de pronunciamiento de la ONU o de algún organismo multilateral con potestades reconocidas por todos.
Esta medida estadounidense produce nerviosismo entre los trabajadores porque, además, en el caso de profundizarse en sus efectos, pone en riesgo la fuente laboral de cientos de trabajadores de una casa bancaria que no tiene ningún problema de funcionamiento real, que se ve afectada por la arrogancia del gobierno de Donald Trump, empecinado en producir un cambio de régimen en un país sudamericano, como si América Latina fuera su patrio trasero y sus Estados, meros protectorados subordinados a la voluntad de EEUU.