Adicionalmente, el presidente sostuvo que la pandemia era “un gravísimo problema del pasado”, que “poco a poco vamos venciendo”. Esto contrasta con la realidad sanitaria de Brasil, que todavía no sale del peor momento de todo lo que va de pandemia.
Si bien los contagios que se confirman diariamente en Brasil han disminuido un poco en comparación a lo que se vivió a finales de marzo, la pandemia todavía no da tregua en el país. Esta semana, alrededor de 70.000 casos se han reportado en cada jornada. La cifra es un poco más baja que los 100.000 que alcanzó a registrar el país en el peor momento del tercer pico de la pandemia, pero sigue siendo superior al de las dos olas del Covid-19.