La defensa de este medicamento por parte del presidente brasileño fue uno de los motivos que estuvo detrás de que dos de sus ministros de Sanidad abandonaran su cargo al estar en desacuerdo con las recomendaciones del mandatario.
El Gobierno brasileño ha gastado hasta la fecha alrededor de 20 millones de dólares en la producción tanto de hidroxicloroquina como de otros medicamentos de los que tampoco hay evidencia científica de su eficacia contra el coronavirus. Por su parte, el Tribunal de Cuentas del Estado pidió explicaciones sobre estos gastos al Gobierno la semana pasada, habida cuenta de que el uso de esos fármacos no fue autorizado por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).
Desde el inicio de la pandemia, Brasil ha registrado más de 9 millones de casos y 228.795 fallecimientos por covid-19, siendo el segundo país del mundo en número de decesos. El país ya ha empezado con la vacunación masiva y por el momento el 1,19 % de su población ya ha recibido al menos una dosis.