“Pedimos a Dios para que reine la paz en el mundo, para el bien de todos nosotros”, dijo.
En su misión, señaló el mandatario ultraderechista, se abordarán temas de interés bilateral como agricultura, energía y defensa. Además de reunirse con su par ruso, Bolsonaro mantendrá encuentros con empresarios locales.
Con un total de 7.290 millones de dólares en 2021, el comercio ruso-brasileño es modesto. Pero “Brasil depende en gran parte de los fertilizantes de Rusia”, indicó Bolsonaro.
Estos representan alrededor del 60% de las compras de Brasil a Rusia y son esenciales para el país sudamericano, un gran productor y exportador agrícola mundial.
“También llevaremos un grupo de ministros para tratar otros asuntos que interesan a nuestros países, como energía, defensa y agricultura”, añadió Bolsonaro en sus redes sociales, tras finalizar una entrevista radial que transmitió en directo por Facebook.
Brasil sigue abogando por el “diálogo” en la crisis ruso-occidental y ha sido cuidadoso de no tomar partido, enfocándose en cuestiones bilaterales durante esta visita.
Pero Estados Unidos en particular teme que se perciba como una señal de apoyo al presidente ruso.