Según consignó el medio español El Periódico, el día que llegaba el presidente, la principal sede municipal amaneció con los jardines cubiertos de estiércol en protesta por la decisión de la alcaldesa Alessandra Buoso, vinculada al partido ultraderechista italiano de la Liga, de concederle la ciudadanía de honor.
“Que visite la ciudad de donde proviene su familia es justo, pero no que lo presenten como un modelo a seguir otorgándole la ciudadanía honoraria”, opinó Antonio Spada, concejal de la oposición, en declaraciones citadas por la agencia de noticias AFP.
Por su parte, Bolsonaro manifestó estar honrando a su familia con su accionar politico y se jactó de estar realizando un «gran trabajo». “Dios quiso que fuera presidente Brasil y estoy honrando a la familia en ese país. Tenemos mucho apoyo popular. No obstante todo estamos haciendo un gran trabajo, que seguro el pueblo reconoce, al contrario de los medios de comunicación