Con respecto a la seguridad, cuenta con un sistema perimetral de doble cercado, cámaras de videovigilancia y controles técnicos en cada uno de los edificios.
Bonomi destacó que se vienen llevando a cabo diferentes acciones a fin de terminar con el hacinamiento en el sistema carcelario. “El proceso de modificar las políticas carcelarias se inició en 2010. Decir que ahora se frenó ese impulso es tener una visión simplista”, sostuvo el jerarca.
El funcionario valoró que la situación de hacinamiento en las cárceles continua, pero manifestó mejoras respecto a 2010 cuando había 6.000 plazas penitenciarias y 8.500 personas privadas de libertad. Actualmente hay 11.900 plazas y 10.800 personas recluidas. “Sigue el hacinamiento en algunos módulos del Comcar, en Canelones y Maldonado. Lo que se debe hacer es ubicar en cada lugar a las personas para separar a los que se rehabilitan de los que continúan la carrera delictiva”, indicó.
“En el primer impulso de reestructura hicimos una clasificación primaria de internos y en este momento tenemos otra clasificación mucho más ambiciosa. Estamos esperando para ponerla en marcha que ingresen a fin de mes 200 policías y 100 operadores penitenciarios destinados a cárceles”, adelantó.