De enero a octubre del 2017 bajó 7 % los procesamientos con prisión en comparación al año anterior. Pero desde la aplicación del código se redujeron un 51 % los procesamientos con prisión y un 35 % los procesamientos sin prisión. En cinco meses fueron procesadas con prisión 1.616 personas menos. Lo mismo pasa con los procesamientos sin prisión, la persecución penal en términos globales se redujo un 44 %. “Yo creo que cuando se discutió y aprobó el Nuevo Código nadie tenía en mente este resultado”, concluyó.
“Hay que realizar ajustes urgentes porque este cambio no es lo que se pretendió cuando todos los partidos políticos impulsaron el nuevo código. La baja de procesamientos en términos generales, es decir, con y sin prisión, fue de 44 %. Y esta renuncia a la persecución penal tuvo automáticamente un correlato en el aumento de delitos, eso también se puede demostrar científicamente con datos”.
“La aplicación del nuevo Código del Proceso Penal en noviembre de 2017 transformó sustantivamente el trabajo de la Policía, la Fiscalía y la Justicia. Todos los partidos políticos votaron su implementación, por lo que tiene un altísimo nivel de respaldo político.”, precisó el ministro.