Brasil venía registrando un promedio de más de 1 000 muertos diarios desde finales de mayo, pero la pandemia parece dar señales de estabilización en el país, que llegó a registrar cinco jornadas consecutivas por debajo del millar de fallecidos diarios en los últimos días.
Según los datos divulgados por la cartera de Salud, la tasa de incidencia de la COVID-19 en el gigante sudamericano, que cuenta con unos 212 millones de habitantes, se situó en 1 923.2 contagios por cada 100 000 individuos, en tanto que el índice de mortalidad por el patógeno subió hasta los 59.3 decesos por cada 100 000 habitantes.
En números absolutos, Brasil es el segundo país más azotado por la pandemia, solo por detrás de Estados Unidos, y seis meses después del primer caso, confirmado el pasado 26 de febrero, el virus sigue descontrolado en algunas regiones del territorio nacional.