El expresidente Lula esta preso desde el 7 de abril de este año en Curitiba, condenado en el proceso del triplex, en el marco de la Operación Lava Jato, por corrupción pasiva y lavado de dinero.
El despacho determina la suspensión de la ejecución provisional de la pena y la libertad de Lula.
«Cumplir en régimen de URGENCIA en esta fecha mediante presentación del Permiso de libertad o de este orden a cualquier autoridad policial presente en la sede de la carcelación de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde se encuentra recluido el prisionero», dice un trecho de la decisión.
Entre las razones que el juzgado da para la liberación de Lula está la salvaguarda de sus derechos políticos: “La ilegal e inconstitucional ejecución provisional de la pena impuesta al ex presidente Lula no puede castigar sus derechos políticos, tampoco restringir el derecho a los actos inherentes a la condición de pre-candidato al cargo de Presidente de la República”, señala el magistrado. Y prosigue en la justificación de la medida: “Además de la imposición del precepto fundamental de presunción de inocencia, se debe reconocer la existencia de plausibilidad jurídica en los argumentos defensivos respecto de la asimetría de la pena impuesta al paciente, así como de la condena de los crímenes de corrupción pasiva y de lavado de dinero. Y la propia admisibilidad del Recurso Especial ya indica la posibilidad de revisión de la decisión, sea plena (absolución), reducción parcial de la condena o simplemente disminución de las penas aplicadas, que pueden implicar inmediata puesta en libertad”.