«Ojala no ocurrieran estas situaciones, pero como sabemos que ocurre no podemos mirar para el costado»,agregó la diputada.
El protocolo establece los procedimientos y garantías para mantener la privacidad del funcionario que denuncia, pero también del que es denunciado. A su vez brinda una garantía de que la denuncia se va a efectuar por los canales adecuados y que no van a existir represalias. A su entender, muchas veces estas denuncias no se hacen por miedo a las consecuencias.
Por su parte, el vicepresidente de AFUCAR, la Asociación que nuclea a los funcionarios de la Cámara de Representantes, Ernesto Abbi Saab, valoró que por primera vez en la historia legislativa los trabajadores contarán con esta herramienta. Asimismo, aseguró que desde su aplicación se podrán registrar casos que hasta ahora, tal vez, los funcionarios no se habían animado a denunciar.