El texto sustitutivo indica que “la información de la localización (dirección o ubicación) de los clubes cannábicos y de los respectivos lugares de plantación, cultivo y cosecha de cannabis, serán de acceso por razones de seguridad pública al Ministerio del Interior, a los fines de la prevención de los delitos”.
En una conferencia de prensa, Heber aseguró que “el Ministerio del Interior no está interesado en saber el registro de los socios de los clubes”, y añadió: “Sí creemos que esta ley vino a combatir el tráfico ilegal, (pero) resulta que, según nos dijo la gente que está al frente de los clubes cannábicos, que para hacer el trámite en el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), el MEC cuenta con la dirección de los clubes cannábicos. La UTE tiene la dirección de los clubes cannábicos; la OSE tiene la dirección, y el Ministerio del Interior, no”.
“Si nosotros nos encargamos de combatir el tráfico ilegal, tenemos que saber quiénes están legalizados. Para controlarlos, no; para fiscalizarlos, no; para saber el registro que tienen, menos. Lo que queremos saber es dónde están las direcciones de los clubes de cannabis legales para saber cuándo hay ilegales y combatirlos. Porque la ley se hizo para combatir la ilegalidad de esto”, dijo Heber.
“No sabemos si va a tener la aprobación, pero explicamos, mejoramos el artículo, sacamos el autocultivo, y la facultad de inspección, que creo que había sido una redacción que no era feliz”, prosiguió y remarcó que su cartera “precisa” de los datos en cuestión “para cumplir mejor” la misión de “proteger a esos clubes legales y sus plantaciones”.