En esa ocasión se dieron avances en «algunas cuestiones», pero sin «un progreso sustancial y mucho menos decisivo» sobre los intereses más importantes para la UE, según comentaron entonces los negociadores en Bruselas.
Las negociaciones entre el Mercosur y la UE siguen enrocadas en las indicaciones geográficas, los sectores automotriz y lácteo, y la oferta de la UE de «acceso al mercado de productos», según detalló el mes pasado el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, quien adelantó entonces que el Mercosur presentaría a la UE nuevas propuestas.
Además, el bloque europeo intenta ahora apurar el calendario para tratar de zanjar las negociaciones antes de la toma de posesión del presidente electo de Brasil, el ultraderechista, Jair Bolsonaro, el próximo enero.
La UE y el Mercosur, negocian este acuerdo basado en tres pilares fundamentales: el diálogo político, la cooperación y el libre comercio.