En el ATP de Halle, también previo a Wimbledon, el kazajo Alexander Bublik obtuvo su primer título de ATP 500 (el más alto hasta ahora en su carrera). No fue para nada fácil su trayecto a la copa, ya que desde la primera ronda iba a tener enfrente a rivales muy complejos.
Debutó con victoria ante Borna Coric por 6-3 y 6-1, luego eliminó al alemán Struff con parciales de 6-3, 6-7 y 6-3, en tercera ronda cuando iba arriba en el marcador, su rival Janik Sinner se retiró por lesión. En semifinales eliminó a Alexander Zverev por 6-3 y 7-5, para luego enfrentarse en un partido sumamente parejo y con mucha tensión, a Andrey Rublev. Al ruso lo derrotó 6-3, 3-6 y 6-36, obteniendo así la copa.
Berlín fue checa
En la rama femenina, Petra Kvitova se quedó con el WTA 500 de la capital alemana. En la final fue triunfo contundente ante Vikec de Croacia por 6-2 y 7-6. La campeona no cedió ningún set a lo largo del torneo.
En su trayecto a la copa, la checha eliminó a Pliskova (6-3 y 6-4), a Nadia Podoroska (6-1 y 6-1), a Caroline Garcia (6-4 y 7-6) y a Alexandrova (6-3 y 6-4).