La publicación generó críticas y rechazo desde la esfera política de la izquierda por su carga misógina y degradante, además de una movida de rechazo en redes sociales.
En respuesta, salió otro editorial llamado «Maradona y Cosse» en el que se hicieron, básicamente, tres cosas. Responsabilizar a Cosse por lo que ellos escribieron, siguiendo la lógica de la pollera demasiado corta: justifican su misoginia por el «tono despectivo y provocador» que, dicen, utiliza la senadora. Además, la descalifican refiriéndose a ella como «exministra» y «exjerarca»; efectivamente ocupó esos puestos, pero hoy es una senadora electa. Por último, con total ironía (en un tono despectivo y provocador), le piden perdón a aquellos lectores que les mencionaron que decirle a Cosse que la siga chupando no es propio de un medio «tan asociado a la cultura nacional».
Cosse dijo a Caras y caretas portal que lo que tiene para declarar ya lo hizo en su cuenta de Twitter. Allí publicó esta mañana una captura de pantalla de los dos editoriales y escribió: «Tienen que pensar muy bien antes de hablar de la cultura, la verdad, en estas notas sin firma la única cultura de la que se hacen eco es de la cultura machista. Si siguen así, van a tener que disculparse de la disculpa y así por siempre».
Desde el ámbito periodístico hubo algunas manifestaciones individuales de profesionales que dejaron claro no estar de acuerdo con el editorial.