Olesker afirmó que sería una muy buena salida, por entender que “en este caso tiene muchas más ventajas”, por ejemplo, “porque ASSE tiene fuerte población usuaria” en la zona oeste de Montevideo y un sanatorio, el Saint Bois, que “no da abasto”, así como “uno o dos pisos alquilados dentro de Casa de Galicia”. “Obviamente, implica que Rentas Generales le otorgue a ASSE un presupuesto para eso”, indicó.
Olesker apuntó que otra opción sería que los usuarios y funcionarios de Casa de Galicia se repartan entre otros prestadores. En ese caso se debería hacer una “distribución regulada”, adaptando los criterios del memorándum de 2001. “Nosotros apoyamos la idea de la FUS; creemos que ese es el camino que hay que tomar” y “es la clave para que nosotros aceptemos o rechacemos la solución”, dijo. Agregó que también es una opción que los usuarios elijan libremente a qué prestador cambiarse, pero para el FA “es mejor un cierto grado de regulación”.