El ministro indicó a la baja de la transmisión de la enfermedad de madre a hijo como el gran objetivo de la política contra el VIH. Confirmó que el 99 % de las mujeres embarazadas durante la gestación o en el momento del parto, se realizan el test, lo que implica que el recién nacido tiene una alta chance de, en caso de ser portador del virus, recibir un tratamiento adecuado y evitar así que aparezca la enfermedad. Fue esta acción la que disminuyó sensiblemente la transmisión vertical, aseguró Basso.
“Es una enfermedad compleja porque luego que la persona tiene el virus no tiene síntomas, tiene un período muy largo sin manifestaciones clínicas y solo se detecta por exámenes de sangre. Antes quienes pasaban muchos años sin tratamiento se morían. Hoy pasó mucha agua bajo el puente y cada vez se logran más diagnósticos oportunos y tratamientos adecuados para que la persona tenga una vida normal, pueda vivir los años correspondientes sin estar pendientes de la infección”, subrayó Basso.
“Venimos disminuyendo la cantidad de casos nuevos, vamos por el camino adecuado de disminuir la brecha entre los que se estima tendrían la enfermedad y los que realmente están diagnosticados”, concluyó.