Si bien el director de la unidad, Tony Lafourcade, deslindó responsabilidades y apuntó contra personal subalterno, el INR dispuso una investigación administrativa.
Tarocco, por su parte, reconoció que el aparato le fue proporcionado por el subdirector operativo del centro, Carlos Vega. Ambos fueron compañeros en el Comcar.
Como en una película de mala calidad Vega le entregó el teléfono a través de una ventana para que Tarocco dijera, en caso de ser descubierto, que lo había tomado de un armario.
Vega fue relevado y enviado a la Unidad 24 de Mercedes a la espera de ser citado por la Fiscalía.
A todo esto se suma el malestar de internos y familiares en torno a los privilegios con los que cuenta Tarocco en el establecimiento. Este cuenta en su celda con televisor LCD, acceso a DirecTV, frigobar y jarra eléctrica, entre otros beneficios.
Carlos Tarocco se encuentra en prisión preventiva imputado por un delito continuado de cohecho calificado en reiteración real con reiterados delitos de revelación de secretos. Además está imputado de estafa procesal por haber participado en la trama para beneficiar a Penadés.