En este sentido indicó: “En primera instancia el resultado hace que el presidente electo, al que nosotros acompañamos e impulsamos en nuestras listas, Fernando Pereira, sea el presidente que ha resultado con el mayor apoyo y respaldo desde que se elige a padrón abierto y por voto secreto. Eso es una gran cosa, o sea que tiene un respaldo importantísimo, lo que supone una garantía de respaldo político para que realice con tranquilidad y con compromiso su gestión”.
“Una segunda cosa es que de las presidencias departamentales, 13 de ellas van a ser dirigidas por mujeres, que han competido electoralmente y han ganado”, subrayó. Y precisó que lo hicieron “no por cuota política o regalo de nadie, no porque algunos hayamos tenido un gesto, sino porque se han ganado el derecho de que efectivamente las y los frenteamplistas las reconozcan a ellas con la capacidad y la posibilidad de dirigir al Frente Amplio en su departamento”.
“Entonces, hay tres o cuatro rasgos distintivos de esta elección muy importantes”, sentenció.
Respaldo a la 1001
Siguiendo con su razonamiento, indicó que los comunistas “colocamos en el décimo lugar de eso, o en el séptimo, que además lo hayamos logrado con un importante respaldo y adhesión a nuestras listas. Al igual que cualquier otro sector, cuando se compite electoralmente, siempre uno aspira, en su fuero intimo, a tener un lugar destacado. Y el respaldo que nos ha dado la masa frenteamplista de verdad que nos satisface, pero al mismo tiempo nos llama a una responsabilidad enorme, tremenda, sobre los hombros de los y las integrantes de la 1001. Y esta es mucho más que el Partido Comunista. Es el Partido Comunista más el Frente Izquierda de Liberación, personalidades, gente de la cultura, de la intelectualidad que integran en forma independiente la lista. Es una buena cosa, es un buen momento y nos anima a tener una expectativa muy fuerte frente al desafío que tenemos por delante, que es el gran desafío de la etapa, y que es el triunfo de la papeleta rosada por el Sí el 27 de marzo para derogar los artículos más negativos de la LUC”.
Analizando los cambios en la interna frenteamplista, el secretario general del PCU reconoció que estos implican una renovada responsabilidad. “Aspiramos a que todo cambio lo podamos hacer con todas y todos los sectores y las bases, el movimiento que tiene gran participación, lo que nos obliga a nosotros es a tener un mayor grado de responsabilidad política a los efectos de poder arrimar más compañeras y compañeros a los ámbitos de militancia, a las estructuras orgánicas para atender los desafíos que tiene el Frente Amplio”.
Recordó que en los primeros días de octubre del año pasado, “se desarrolló el congreso del Frente Amplio, que cerraba una etapa del proceso de crítica y autocrítica, y hay cosas que nosotros las aceptamos, nosotros las apoyamos y que eran parte de la autocrítica que tenía que hacerse el FA, como es la atención más directa con las demandas de los sectores sociales, de las organizaciones sociales, del movimiento cooperativo, de la diversidad, de las mujeres, del movimiento sindical, ahora que tenemos un gran respaldo y hemos elegido a la dirección, ahora hay que llevarlo a la práctica. Nosotros asumíamos la falta de jóvenes en los ámbitos de dirección, ahora tenemos que cumplir y tenemos que aportar jóvenes para esos ámbitos de dirección y militancia. Si nosotros demandábamos la participación de las mujeres ahora, si tenemos este respaldo, tenemos que impulsar con hechos concretos. La disponibilidad de los integrantes de la 1001 es trabajar cada vez más para fortalecer la unidad y para colocar al Frente Amplio con un rol destacado, como siempre lo tuvo, como todos esperan en el escenario político”.
Histórico referéndum
Puso sobre la mesa el tema del referéndum y llamó la atención sobre el escaso tiempo que queda para esa instancia. “No queda mucho tiempo. Nos están separando menos de 80 días para que las población acuda a las urnas y decida con su voto si mantiene el contenido de la Ley de Urgente Consideración o si, por el contrario, si logramos convencer, para derogar los artículos más negativos. Es un gran desafío.”, subrayó
En función de ese objetivo “nosotros tenemos que poner toda nuestra disponibilidad militante e ir convencidos de que hay que ir a convencer. Tenemos que seguir con nuestra práctica de que no es agitando fantasmas como hace la derecha, no es saliendo a pasear, que se van a resolver los problemas que tienen los uruguayos, sino que es con información, con participación. Estamos convencidos de que la democracia se fortalece con una participación directa, discutiendo, debatiendo, escuchando argumentos sólidos, argumentos reales y no agravios como hacen desde la derecha muchos de sus voceros continuamente”.
“No hay que entrar en provocaciones”, subrayó y recordó que “esa es la estrategia de la derecha, provocarnos y sacarnos del eje de lo que verdaderamente importa y lo que importa para el Uruguay del futuro es derogar esos artículos negativos, por eso el rol del Frente Amplio es poner su estructura militante al servicio de la Comisión Nacional Pro Referéndum, en donde los sectores sociales que impulsaron esta campaña de firmas vuelven a ponerse a la cabeza, y nosotros tenemos que ser un militante más en esa larga fila del movimiento popular uruguayo”.