El caso
La paciente era fumadora, consumía alrededor de un paquete de cigarrillos a la semana. Su tumor tenía un tamaño de 41 milímetros, sin evidencia de diseminación. Es decir, su caso se prestaba a un tratamiento convencional de cirugía, quimioterapia y radioterapia. Sin embargo, la mujer se negó a proceder con el tratamiento, por lo que fue sometida a un control de observación y espera que incluyó tomografías computarizadas periódicas entre cada 3 y 6 meses.
Lo esperable, dada la avanzada edad de la paciente y la ausencia de tratamiento, era que la enfermedad se viera agravada en cada chequeo consecutivo. Sin embargo, y para sorpresa de los médicos, las pruebas mostraron que el tumor se estaba reduciendo progresivamente. Su tamaño pasó de 41 milímetros en junio de 2018 a tan solo 10 en febrero de 2021, lo que equivale a una reducción general del 76% en el diámetro y un promedio del 2,4% mensual, según los autores del informe.
La mujer reveló a los médicos que había estado tomando aceite de CBD como autotratamiento alternativo para su cáncer de pulmón desde agosto de 2018, poco después de su diagnóstico original. Lo hizo por consejo de un familiar, después de presenciar a su marido lidiar con los efectos secundarios de la radioterapia.
«No podemos confirmar todos los ingredientes del aceite de CBD que estaba tomando la paciente o proporcionar información sobre cuál de los ingredientes puede estar contribuyendo a la regresión observada del tumor», aseguraron los médicos-investigadores, «aunque parece haber una relación entre el consumo del aceite de cannabidiol y la regresión observada del tumor, no podemos confirmar de manera concluyente que la regresión del tumor se deba a que la paciente consumiera CBD».
Pero los médicos dejaron la puerta abierta la posibilidad. «Aún se necesita más investigación para identificar el mecanismo de acción real, las vías de administración, las dosis seguras, sus efectos sobre los diferentes tipos de cáncer y cualquier posible efecto secundario adverso del uso de cannabinoides”, sentenciaron.
Vía National Geographic