Las nuevas instalaciones difieren de las tradicionales plantas solares, en que utilizan tecnología que le permite almacenar el calor obtenido y generar electricidad a partir del mismo, incluso por la noche.
La energía generada en un año por la nueva planta, equivale a 630.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2), por lo que esta inauguración constituye una buena noticia para la descarbonización de las matrices energéticas y el combate del calentamiento global.
Funcionamiento
La central termosolar funciona a partir de una torre de 250 metros, ubicada en el medio de la planta, que recepciona el calor y al que apuntan miles de heliostatos. Estos espejos de 140 metros cuadrados siguen la trayectoria del sol y redirigen la radiación solar hacia la torre central.
Finalmente, la torre central hace circular sales fundidas a 560º de temperatura hacia un circuito que impulsa una turbina de vapor, que genera la energía eléctrica.
Fernando González, CEO del proyecto, explicó que dichas sales fundidas «pueden almacenarse por hasta 17 horas y media, lo que permite que el sistema siga funcionando incluso sin luz solar directa y haya una producción fiable de electricidad 24 horas al día».