Cecilia Fontana de Heber -esposa de Mario Heber y madre del ministro del Interior-, murió en 1978, tras beber de un vino del que se repartieron botellas en los domicilios de Heber, Luis Alberto Lacalle y Carlos Julio Pereyra. Los vinos tenían una esquela que decía: “El jueves 31 al mediodía brindaremos por la patria en su nueva etapa”.
Cecilia Fontana probó el vino el 5 de septiembre, falleciendo casi de inmediato.
En 1978 Curbelo analizó como perito caligráfico la nota que acompañó la botella de vino entregada de forma anónima a dirigentes nacionalistas. El caso fue archivado sin determinar responsabilidades. Sin embargo, en 2006 el caso fue reabierto, tras un planteo de Carlos Julio Pereyra.
Mientras que en el año 2010, luego de una primera pericia caligráfica, se identificó a una mujer policía como la autora de las esquelas. Fue entonces que se encargó una nueva pericia, pero Curbelo negó que la mujer identificada fuera la autora del mensaje en las botellas.
Heber había criticado el trabajo del perito porque «frustró» la investigación del homicidio de su madre. Señaló no tener dudas sobre quién era la autoria de la carta e indicó «un vínculo estrecho entre la acusada y los peritos que realizaron el segundo informe». En enero de 2020 solicitó la reapertura de la causa.