“Lo que hemos visto es la gota que rebasó el vaso”, aseveró Henríquez. “Realizar operaciones en paraísos fiscales es de por sí una acción inaceptable, cosa que el mismo Piñera reconoció hace 5 años, pero lo que bate todos los récords es el hecho de que haga negocios personales con el patrimonio natural que pertenece a todos los chilenos y chilenas, utilizando para ello a las instituciones del Estado. Eso es intolerable”, recalcó.
Según los “Pandora Papers”, la operación contenía una controversial cláusula para el pago de la tercera y última cuota: que el sector donde busca emplazarse el megaproyecto minero, en la comuna de La Higuera, “no se transformara en una zona de exclusión o se convirtiera en un parque nacional o reserva nacional”.
Los estudiantes y una decena de organizaciones sociales insistieron en que se cierre definitivamente del proyecto Dominga: “Hemos visto por muchos años una intersección entre la acumulación indiscriminada de capital económico, la corrupción y la destrucción de nuestros ecosistemas”, concluyó .