En el caso de la OPV, permitiría la custodia de la totalidad de las aguas jurisdicción nacional hasta las 350 millas náuticas y el área de responsabilidad de búsqueda y rescate marítimo (SAR) hasta las 2.000 millas náuticas. Su costo está estimado en el entorno de los US$ 100 millones
Los buques ingleses
Los buques ingleses, en tanto, se utilizarían para la patrulla en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) que va desde las 50 hasta las 200 millas, aunque su incorporación genera diferencias en la Armada.
El jefe del Estado Mayor, José Ruiz, elevó al comandante en jefe José Luis Elizondo un informe crítico que el almirante trasladó a Defensa, mientras que el contralmirante Ismael González –que encabezó la delegación oficial que fue a visitar uno de los buques– realizó otro con una perspectiva favorable.
Los buques fueron puestos en servicio en 2003 –tienen 23 años de antigüedad– y la Marina Real pretende darles de baja en 2028, como parte del compromiso de los países de la OTAN de incrementar su inversión en equipamientos de defensa.
Si bien tienen medidas similares a otras patrullas oceánicas –eslora de casi 80 metros y 1.800 toneladas de desplazamiento–, el gobierno considera que “no son OPV” ya que no cuentan con hangar para embarcar helicóptero ni un cañón de 76 mm.
La intención del gobierno es definir las compras a la brevedad para poder anunciarlas antes de fin de año.