La nación asiática –amplió- derribará cualquier avión norteamericano tripulado o no que ingrese a su espacio aéreo, pero también bombardeará las bases de dónde salgan, si dañan los islotes y arrecifes nacionales en el mar Meridional.
Alertó que un eventual ataque sobre las Nansha conllevaría, además, a convertirlas en una unidad militar con plena capacidad de operación.
‘Estados Unidos y sus políticos deben tomar en serio nuestras advertencias y no pensar que pueden hacer lo que les plazca (…) En 1950, China tuvo el coraje de lucha en una guerra sangrienta contra el ejército norteamericano. Hoy no dudaremos en actuar frente a provocaciones extremas y ataques’, acotó.
En los últimos meses las tensiones entre la primera y segunda potencia del mundo suben de tono y varios analistas coinciden que podrían desencadenar un conflicto armado, especialmente, por el tema del mar Meridional de China y Taiwán.
Respecto a la isla, Beijing realizó ejercicios militares a su alrededor como disuasivo a sus planes separatistas, las visitas de representantes de Washington a Taipéi y la incursión de naves estadounidenses en la zona.