En un hilo de Twiter, el economista recuerda que el acuerdo propone que los salarios generales se aten a la productividad, salvo para las FFAA donde quieren “establecer una nueva escala salarial para las FFAA y proceder a su aplicación progresiva, poniendo especial énfasis en la recuperación de los niveles salariales mínimos”.
“Hablan de recuperación, pero lo cierto es que los salarios reales de todos los militares crecieron significativamente desde 2005. En particular los salarios de los subalternos de menor rango (la tropa) lo hicieron mucho más que el promedio de los empleados públicos”, agrega.
Recuerda que “los oficiales tuvieron importantes incrementos reales, cercanos al 40%. Mover la escala salarial como se propone también implicaría mejorar las remuneraciones de la oficialidad”.
Asimismo la propuesta de eliminación del IASS “es regresiva además de fiscalmente inconsistente. Asimismo, las pasividades militares están en promedio 60% por encima de las que paga el BPS, por lo que también esta medida tendería a favorecer más a los oficiales militares retirados”.
“Solamente el 23% de los pasivos de mayores ingresos tributan IASS, dentro los militares es el 39%. Esto es producto de un sistema de retiros en extremo generoso, con pasividades superiores a los $200 mil, y que, si bien se ha reformado recientemente, ha sido de manera moderada”, sentencia.
En conclusión, para Daude, “ambas propuestas parecen basarse en reclamos corporativos y no en un análisis objetivo de como se reparte la carga tributaria entre toda la población ni como plantear una política salarial coherente”.