El texto además explica que varios organismos (algunos de ellos extremófilos) exhiben tolerancia a las condiciones necesarias para los viajes espaciales. De hecho, algunas bacterias pueden crecer y evolucionar bajo microgravedad, y una lista extensa de microbios puede sobrevivir al frío extremo, la radiación y la desecación.
Incluso Marte, el planeta que el multimillonario Elon Musk sueña con colonizar, podría estar plagado de amenazas biológicas para los seres humanos.
«La evidencia reciente sugiere que ciertas regiones del subsuelo de Marte podrían soportar altas densidades de células microbianas. Esas áreas de Marte y otros planetas y lunas extraterrestres considerados potencialmente habitables serían el objetivo de misiones dedicadas a buscar vida existente, amplificando así los riesgos de contaminación hacia adelante y hacia atrás”, detalla el artículo.
Los autores del documento exhortan a la comunidad internacional a desarrollar el campo de la ‘ciencia de las invasiones’, que examina esas amenazas y evalúa sus consecuencias.
Según los científicos, «los protocolos para la detección temprana, la evaluación de peligros, la respuesta rápida y los procedimientos de contención que se emplean actualmente para las especies invasoras en la Tierra podrían adaptarse para tratar con posibles contaminantes extraterrestres».
Además, subrayaron que una mayor colaboración entre los ‘biólogos de invasión’ y los astrobiólogos mejoraría los protocolos internacionales existentes para la bioseguridad planetaria, tanto para la Tierra como para los cuerpos extraterrestres que podrían contener vida.