- Comparte y apoya la resolución del Sr. Director de la Policía Nacional, Comisario Mayor (R) Diego Fernández, de restituir la plaqueta con el nombre del Inspector General (F) Víctor Castiglioni al Salón de Actos de la Direcciona General de Información e Inteligencia.
- Que es de estricta justicia que vuelva dicha placa al lugar donde corresponde y que nunca debió retirarse, por la importancia que tuvo en la creación de dicha unidad policial.
- Que nunca se justificó, ni existen razones para que se colocara en su lugar una placa con el nombre del Inspector General (F) Julio Guarteche, que jamás prestó funciones en esa Dirección, lo que resultó un acto arbitrario y sin consenso.
- Que el Inspector Castiglioni, en vida nunca fue acusado formalmente de ningún delito, ni fue juzgado por la justicia competente, y debe asumirse que, por las leyes de la República, todos somos inocentes hasta que se pruebe legalmente lo contrario” concluye afirmando el comunicado de marras.
Lo curioso de este pronunciamiento, es que el mismo no hace alusión alguna a las denuncias que, efectivamente se encuentran documentadas por investigaciones históricas sobre detenidos- desaparecidos, ni al elemento central que, en estos temas, han jugado las formas disímiles de la impunidad en el país.
La decisión asumida de dejar sin efecto la “restitución” del connotado represor fue un efecto directo del rechazo que la decisión adoptada por el director nacional de Policía, Comisario Mayor Diego Fernández generara.
Una decisión, al parecer de dudoso trámite de consulta tanto a nivel ministerial como del poder Ejecutivo.
En este sentido no debe pasarse por alto que, a raíz de los efectos del rechazo, casi unánime, que lo decidido por el mencionado jerarca de la policía Nacional produjo, fue que el presidente de la República convocara al ministro del Interior para informarse de los pormenores de tal decisión.
Luego de dicha instancia, el ministro del interior revocó la decisión adoptada por el director Nacional de Policía.