• La información de las autoridades sea clara, concisa y coherente.
• En virtud de las recomendaciones de prevención sanitaria, aquellas escuelas en las que no se brinde servicio de alimentación permanezcan cerradas.
• Las escuelas que deban permanecer abiertas para brindar la alimentación sea con el menor número de personal (docente y no docente) y el menor tiempo de permanencia en la institución.
• Se garanticen implementos necesarios para la prevención al personal que realizará las guardias (mascarillas, alcohol en gel, guantes descartables, etc.)
• Se consideren las diferentes realidades del país.
• Al conformar las guardias docentes y no docentes, se tenga en cuenta la población de riesgo (embarazadas, enfermedades inmunodepresivas, oncológicas, personas mayores de 65 años, quienes tengan que desplazarse desde más lejos, etc.)
• Se reconozca que no están dadas las condiciones para interactuar en forma remota: falta de conectividad en los hogares, pocas ceibalitas en funcionamiento óptimo, alumnos que no las han recibido, etc.
• Se atiendan las dificultades de los funcionarios que finalizada su licencia médica, sin estar en condiciones de reintegrarse, no han accedido a atención médica para certificarse.
• Se extienda el sistema de “guardia mínima” a las oficinas del C.E.I.P.