Para los padres y madres organizados en este colectivo, el cese de la no obligatoriedad constituye “un enorme retroceso y es una muy mala señal para la planificación del año lectivo 2021” y volvieron a señalar que se trata de una medida que “colabora en aumentar la brecha ya existente, dado que el ausentismo es mayor en las escuelas de quintil 1 y 2”.
“El Estado debe garantizar los derechos de las personas y dar tranquilidad a la población”, enfatizan.
“¿A qué responde esta drástica decisión? ¿Cuáles son los indicadores que sugieren que esta decisión puede mitigar los efectos de la expansión de la pandemia? “La escuela establece una red de protección para la infancia y garantiza el cumplimiento de muchos de los derechos de los niños y las niñas”, expresa el comunicado.
En la comunicación, el colectivo enfatiza que el mejor lugar para los niños es la escuela.