Delgado ha demostrado ser un experto en navegar entre los pisos del poder, pero lo que necesitamos es alguien que camine con nosotros en la llanura, cara a cara con la realidad del pueblo. La gente en las calles ya no quiere más pisos de poder, más jerarquías que solo parecen servir para ocultar tramas corruptas y desvíos de dinero. La demanda es por transparencia, por una política de cara a la gente, una política llana y honesta.
Hemos llegado a un punto donde la frase "menos piso y más llanura" no es solo un eslogan, sino un grito desesperado por un cambio real. Queremos un gobierno que esté al nivel de los ciudadanos, que entienda sus necesidades y que no se eleve sobre ellos para esconder sus propios errores.
No más pisos de poder, no más corrupción.
Los resultados económicos, sociales, de empleo, y el atraso cambiario, todo eso va en contra de los intereses de la gente. Las políticas implementadas durante este gobierno han llevado a un deterioro general en la calidad de vida de los uruguayos. El desempleo sigue siendo un problema grave, y la brecha entre ricos y pobres se ensancha cada día más. La gente no solo está cansada de la corrupción, sino también de un modelo económico que no ofrece soluciones reales a sus problemas cotidianos.
Menos pisos, más llanura, Delgado. Es lo que pide y merece Uruguay. La impunidad y el encubrimiento no pueden ser la base de nuestro futuro.