Estoy tomando en estos meses un curso avanzado de historia de China. A lo mejor, el canciller debería asistir a un curso de este tipo.
En el mundo, el principal amigo del gobierno dicen que es EEUU: Bustillo ya se reunió dos veces con el secretario de Estado. Pero dos distintos porque su primer viaje fue cuando a Trump le quedaban semanas de gobierno y Biden ya formaba gabinete. ¿Qué podía aportar de positivo esa visita?
Es más, en el BID, contra la opinión de voces internacionales, entre ellas la del expresidente Sanguinetti, que consideraban que no era legal ni conveniente, votamos al candidato de Trump (ya derrotado) contra del candidato argentino (¿qué me perdí?). La buena relación con Trump no era un buen comienzo para acercarse al gobierno de Biden. Algo obvio, ¿no?
No fue solo EEUU que contribuyó al deterioro de nuestras ya tambaleantes relaciones con Argentina. Brasil fue determinante. Históricamente, Uruguay mantiene un equilibrio entre ambos vecinos. Nacimos a la independencia cuando con ayuda derrotamos la ocupación brasileña.
EEUU y Brasil. Parece ser ese el equilibrio que se busca. Pero me pregunto qué opina de la declaración del director de la CIA, William Burns, sobre Brasil. Le pide públicamente al presidente Bolsonaro que no siga menoscabando la credibilidad de las elecciones en su país.
No sé qué da más vergüenza ajena. Las declaraciones de Bolsonaro o la inadmisible intervención yanqui. Sobre el tema Uruguay, ha guardado silencio. Goliat contra Goliat, sin que Uruguay se atreva a ser David. Son grandes. Uruguay no parece atreverse ni a ofrecer una mediación cuando se pelean.
Hay un país grande cuyas relaciones no parecen interesar ni al canciller ni a su círculo íntimo (¿tiene círculo íntimo?). Un país hermano, que antepuso su humanidad a cualquier cálculo comercial: México. Es bueno recordar a los uruguayos que recibió México en las malas. Y cómo. (Recomiendo leer el trabajo de Silvia Dutrenit y Fernando Serrano, con aporte de varios/as amigos/as con quienes compartimos la diáspora).
México, que salvó la vida y protegió como hijos propios a tantos uruguayos, no ha motivado intereses del gobierno uruguayo. Bustillo pasó por México para ir a la reunión de la Celac. Tras el vergonzoso discurso del presidente Lacalle (h), adulando a EEUU, hacia donde dirigían sus pasos el día después.
Esta semana el presidente mexicano dio pasos que revelan dignidad ante EEUU, su mayor vecino. En conferencias de prensa puso una canción de Los Tigres del Norte, a la cual le agregó con sus propias palabras el recuerdo que las tierras a las que acceden los llamados inmigrantes fueron arrebatadas a México mediante la fuerza por EEUU.
¿Solidaridad uruguaya? Ninguna. Fue una especie de “ayúdame cuando te preciso, pero no pienses en mí cuando la ayuda la precisas tú”. Nos importan los Goliat. Ser David, nunca.