En la Proclamación de Potsdam de 1945 se reafirma que los términos de la Declaración de El Cairo deben llevarse a cabo.
En el mundo existe una sola China, Taiwán forma parte inalienable del territorio chino, y el Gobierno de la República Popular China es el único Gobierno legítimo que representa a toda China. Esto ha sido claramente reconocido por la Resolución 2758 de 1971 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. A partir de la fundación de la República Popular China en 1949, 181 países, incluido Uruguay, han establecido relaciones diplomáticas con China sobre la base del principio de una sola China, consenso universal de la comunidad internacional y norma básica que rige las relaciones internacionales.
En 1979, EE.UU. se comprometió explícitamente en el Comunicado Conjunto entre China y EE.UU. sobre el Establecimiento de Relaciones Diplomáticas: “Los Estados Unidos de América reconocen al Gobierno de la República Popular China como el único Gobierno legítimo de China. Dentro de este contexto, el pueblo de los Estados Unidos de América mantendrá relaciones culturales, comerciales y otras relaciones no oficiales con el pueblo de Taiwán”.
China siempre se opone a la visita de los congresistas estadounidenses a la región china de Taiwán, y dado que la presidenta Nancy Pelosi es la actual líder del Congreso de EE.UU., China no acepta en absoluto su visita ni sus actividades en Taiwán, en cualquier forma o por cualquier razón.
La posición del Gobierno y el pueblo chinos sobre la cuestión de Taiwán es consecuente. Defender resueltamente la soberanía nacional y la integridad territorial es la firme voluntad de los más de 1.400 millones de chinos, y hacer realidad la reunificación completa de la patria constituye la aspiración común y la responsabilidad sagrada de todas las hijas e hijos de la nación china. La voluntad del pueblo no puede ser desafiada, y la tendencia de los tiempos no puede ser revertida.
El Gobierno y el pueblo chinos tienen la firme determinación, la fuerte voluntad y la gran capacidad de salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial y materializar la reunificación del país y la revitalización de la nación.
El principio de una sola China constituye el pilar político de los lazos amistosos y de cooperación entre Uruguay y China.
A raíz del establecimiento de nuestras relaciones diplomáticas hace cerca de 35 años, Uruguay ha persistido en brindarnos su firme apoyo al principio de una sola China, lo cual se ha convertido en un consenso de los sucesivos gobiernos y los partidos políticos y en una política de Estado. Nos asiste la honda convicción de que, sobre esta base, la Asociación Estratégica Uruguay-China conquistará nuevos avances en beneficio de ambos pueblos orientales.