El jefe electoral ratificó que el cómputo oficial arrancaría en los nueve departamentos y que los primeros datos nacionales consolidados serían conocidos posteriormente en forma progresiva.
Admitió, sin embargo, que el proceso sería inevitablemente lento, por razones administrativas y debería concluir en el mejor de los casos el venidero martes.
Esto dejaba en manos de las cadenas de televisión, que recogían datos de la votación tanto en boca de urna como mediante procedimientos de conteo rápido.
El Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales anunció que estaría en condiciones de divulgar también una proyección de resultados, en base a un sistema propio de conteo rápido que, según el candidato Luis Arce, pretendía abarcar el 100% de las actas de escrutinio.
Arce y el neoliberal expresidente Carlos Mesa eran considerados los dos candidatos con mayor apoyo en las encuestas preelectorales.
Además de presidente y vicepresidente para los próximos cinco años, los 7,3 millones de bolivianos habilitados como votantes elegían este domingo a los 166 miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional y a nueve representantes bolivianos ante parlamentos regionales.