Los eruditos básicamente creían que todos los jeroglíficos eran solo simbólicos. Hasta que Jean-Francois Champollion comenzó a estudiar jeroglíficos y reconoció que ellos también podían representar sonidos. Según recoge Live Science, otros eruditos le aconsejaron a Champollion aprender el copto egipcio, ya que sin este conocimiento los jeroglíficos egipcios no podrían haber sido descifrados.
Los jeroglíficos egipcios fueron descifrados en el siglo XIX, pero aún hay varios idiomas antiguos que no están del todo descifrados ya que este proceso conlleva tres problemas:
1.Conocer el idioma, pero no la escritura.
2.Poder leer las palabras, pero no saber su significado.
3.Cuando no se conoce ni la escritura ni el idioma.
Varios especialistas alrededor del mundo continúan trabajando para descifrar lenguas antiguas como el meroítico y otras que no han sido descifradas del todo. Para hacerlo, relacionan la familia lingüística, aunque el proceso no es nada fácil ni corto.