Según la NASA, si la climatología lo permite, el eclipse será visible desde cualquier lugar donde la luna aparezca por encima del horizonte durante el eclipse. «Se trata de una enorme franja del planeta la que podrá ver al menos parte del eclipse», que incluye América del Norte y del Sur, Asia oriental, Australia y la región del Pacífico.
En la costa este de Norteamérica, el evento será visible a partir de las 2 de la madrugada y alcanzará su máxima visibilidad a las 4, mientras que en la costa oeste podrá verse después de las 11 de la noche, con su máximo a la 1 de la madrugada.
Para observar el fenómeno no se necesita de equipos especiales, telescopios ni gafas, solo recordar la fecha, esperar que la noche esté despejada y mirar hacia el cielo para ver los cambios en la luna. Sin embargo, los expertos recomiendan evitar la contaminación lumínica de las ciudades y buscar un lugar alejado de grandes construcciones.
Asimismo, la NASA ha informado que transmitirá en directo el eclipse lunar.