Mario Roger Julién Cáceres estaba casado con Victoria Lucía Grisonas. Ambos eran militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP). Fueron secuestrados junto a sus hijos Victoria y Anatole.
Fue el 26 de setiembre de 1976 que en un operativo conjunto de la Policía Federal y el Ejército argentino, en el marco del Plan Cóndor, un grupo de tareas irrumpió en el hogar de los Julién. Roger fue asesinado en el lugar. Su compañera y sus hijos fueron secuestrados.
Posteriormente los niños fueron trasladados a Montevideo junto a su madre. Luego fueron abandonados en una plaza de Santiago de Chile. Allí fueron entregados en adopción a una familia chilena, luego de pasar por el orfanato de Playa Ancha. Su madre permanece desaparecida.
El periplo de los niños incluyó su traslado al centro clandestino de detención denominado Automotoras Orletti, en Buenos Aires, y de allí a Montevideo donde fueron llevados a La Casona, ubicada en Bulevar Artigas y Palmar, actual sede de la Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh).
En ambos centros clandestinos operaron oficiales pertenecientes al Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y al Servicio de Información de Defensa (SID).