El subsecretario de trabajo, Mario Arizti, cuestionó que la plataforma era «compleja y extensa» y expresó: “Las medidas sindicales de UPM las tildaría de excesivas en el sentido que hay todo un mecanismo de prevención de conflicto que hay que respetar. Esto es apresurado. Toda negociación tiene sus tiempos y las medidas deberían ser más graduales”.
«No pueden pretender que no denunciemos»
En este marco, Caras y Caretas dialogó con Javier Díaz, de la Dirección Nacional del SUNCA, quien explicó que la paralización de actividades del pasado jueves «no fue una medida aislada», sino que responde a la falta de respuestas ante planteos que vienen realizando desde hace tiempo.
“En la primera etapa de construcción, que abarca la obra civil, teníamos un convenio interno que venció a fines de agosto y la idea era, a partir de setiembre, discutir un nuevo convenio interno de cara a la segunda etapa de la obra que tiene que ver con el montaje y metal mecánico, oficios distintas a los de la primera etapa. En ese sentido, elaboramos una plataforma con un conjunto de necesidades requeridas en este segundo período”, detalló.
Con respecto a los cuestionamientos del gobierno, dijo que «no sorprenden». “No es ninguna novedad que el gobierno esté en contra de que los trabajadores se organicen y luchen».
«Quiero recordarle al gobierno y al pueblo uruguayo que parte de los planteos que estamos realizando en esta plataforma no son nuevos. Los venimos realizando desde hace tiempo, sin media hora de paro, y no hemos podido concretar un acuerdo», agregó.
Por otro lado, el dirigente sindical dijo que si bien en este momento la planta no se encuentra paralizada, y se retomaron las actividades, no se descartan otras medidas de lucha «para la semana que viene». «Dependerá del avance o retroceso de la negociación», concluyó.