Cerrón explicó que, teniendo en cuenta que la destitución del presidente no tiene los 87 votos necesarios para su aprobación, carece de sentido que se apruebe su pase al debate de fondo.
El hecho ratificó el aislamiento de las bancadas de Renovación Popular (RP), Fuerza Popular (FP) y Avanza País, cuyo secretario general, Rodolfo Pérez, se sumó al grupo de rechazo a la vacancia, aunque ha sido desautorizado por su bancada.
La cúpulas de loas tres bancadas se negaron al diálogo en el que los visitantes, según declararon, recomendaron cambios en el Gobierno, mejor selección de colaboradores, mayor transparencia y comunicación y cambios en el estilo de gobernar.
Todos los interlocutores del gobernante se pronunciaron por la gobernabilidad y la estabilidad, conceptos que el Gobierno reivindica frente a la intención de defenestrar al mandatario por “incapacidad moral permanente”, imprecisa causal prevista por la constitución.
El partido Partido Libre, por el cual Castillo fue elegido presidente, dejó atrás divergencias que los alejaron y rechazó la vacancia y la calificó de golpista.
Horas antes, el partido centrista Alianza para el Progreso, ratificó su rechazo a la remoción presidencial y su voto contra su admisión a debate, y la mayoría de los legisladores de Acción Popular, de similar línea, se pronunció en el mismo sentido.
La moción derechista cobró fuerza la semana pasada tras la difusión de un reportaje sobre reuniones de Castillo con empresarios y funcionarios fuera del palacio de gobierno, único lugar en el que puede despachar el mandatario, según la legislación vigente.
Ese y otros flancos débiles no están incluidos en la moción de vacancia, por ser esta anterior, y los opositores extremos y la conservadora presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, planean presentar otra con los nuevos elementos.