Y agregó: “En julio se aprobó la Ley de Urgente de Consideración, llamada LUC, que contenía disposiciones imprecisas que restringían la libertad de expresión, de reunión, y prohibían las manifestaciones y las protestas sociales. Así que, ¿qué consejo nos viene a dar, señor embajador?”.
Cortá para la salida
Abdala pidió la palabra: “Rechazo enfáticamente la descalificación hacia el Uruguay como una dictadura que acaba de proferir el señor Alvarado. Creo que ingresa en un despropósito gigantesco. Creo que desconoce absolutamente lo que es la legitimidad de origen y de ejercicio del gobierno de la República Oriental del Uruguay, del doctor Luis Lacalle Pou, quien fuera electo democráticamente, y que gobierno y oposición, a pesar de tener matices, siguen conviviendo de manera pacífica y democrática”.
“No le permito al embajador de Nicaragua una descalificación de esa naturaleza. No se lo permito en este territorio, ni en ningún otro territorio. Sepa que si llega a decir otra infamia más de esa naturaleza, voy a actuar acorde y en consecuencia, como corresponde. Es la última vez que le permito que diga un disparate de ese tipo; es la última vez”, sentenció.