El 28 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a conocer su plan de paz para resolver el conflicto entre Israel y los palestinos a través de la solución de dos estados.
Según el plan, Israel anexaría asentamientos en Cisjordania y el Valle del Jordán y mantendría a Jerusalén como su «capital indivisa».
El plan prevé que los palestinos dupliquen el territorio que poseen actualmente, mediante dos zonas en la región desértica del sur, y se beneficien de unos 50.000 millones de dólares en inversiones para estimular la economía palestina.
Sin embargo, a los varios millones de refugiados palestinos no se les permitiría regresar a sus tierras.
Mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, elogió el plan de paz, los líderes palestinos dijeron que lo rechazan rotundamente.
El presidente palestino, Mahmud Abás, tiene previsto acudir al Consejo de Seguridad de la ONU el 11 de febrero para movilizar la oposición al plan de paz. (Sputnik)