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Política

¿Y por casa cómo andamos?

Sanguinetti descubrió la interna del Frente Amplio y opina de qué lado debería estar Orsi

Sanguinetti no se limita a criticar al gobierno, sino que se mete de lleno en la cocina del Frente Amplio, identifica a Oddone como el polo económico que debería ordenar el rumbo.

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Julio María Sanguinetti volvió a meterse en la política cotidiana y esta vez decidió hacer algo bastante más ambicioso que criticar al gobierno y al Frente Amplio: explicar cómo deberían resolver sus contradicciones internas.

Entrevistado por El País, el expresidente colorado sostuvo que el Frente Amplio es “un carnaval de opiniones”, que al gobierno de Yamandú Orsi le cuesta manejar las situaciones por las diferencias ideológicas que existen dentro de la coalición y que, en esa disputa, el presidente estaría respaldando “claramente” al ministro de Economía, Gabriel Oddone.

La definición no deja demasiado misterio sobre las preferencias de Sanguinetti.

Entrevistado en el streaming En Clave País, de El País, el expresidente sostuvo que los problemas del gobierno no están tanto en la comunicación de Orsi como en “lo que hay detrás en el terreno político” y en “el manejo del Estado”.

Eso sí: antes de entrar en el barro de la interna frenteamplista, Sanguinetti tuvo algunos elogios para el presidente.

Dijo que Orsi tiene una forma de comunicarse que fue “muy exitosa” durante la campaña porque resulta identificable con “el ciudadano común y silvestre” y porque “no parece un político”. También sostuvo que los uruguayos perciben a un presidente que actúa con honestidad, “en el acierto o en el error”.

Pero hasta ahí llegaron las concesiones.

Sanguinetti: Oddone sí, Castillo no

Para Sanguinetti, el problema aparece cuando se observa lo que sucede detrás del presidente. Y allí encontró una contradicción que considera central: la convivencia entre una política económica orientada hacia la economía de mercado y un ministro de Trabajo que pertenece al Partido Comunista.

“Un ministro de Trabajo comunista, más allá de la persona, es incompatible con la economía de mercado que el gobierno intenta desarrollar mejorando la competitividad”, sostuvo.

La comparación que hizo después fue todavía más gráfica.

Sanguinetti afirmó que Juan Castillo es “miembro de un partido marxista, leninista, estalinista” y sostuvo que el ministro debería asumir la economía de mercado porque no tiene otra alternativa.

“Está jugando al fútbol pero querría jugar con las reglas del básquetbol”, resumió.

El rol de Yamandú Orsi

Según Sanguinetti, Orsi ya tomó partido dentro de esa disputa y “está apoyando claramente al ministro de Economía”. El problema, aclaró, no sería la falta de poder presidencial, sino una “contradicción interna” que el gobierno todavía no consigue resolver.

La explicación sanguinettista tampoco termina en la interna del gabinete.

El expresidente atribuyó el bajo nivel de aprobación del gobierno a que el Ejecutivo no consigue satisfacer las expectativas de ninguno de los dos extremos que observa dentro de su electorado.

De un lado, dijo, está el sector más radical del Frente Amplio preguntándose “dónde está nuestro socialismo”.

Del otro, quienes reclaman más esfuerzos en áreas como la educación y, especialmente, mayor firmeza frente a los conflictos sindicales.

Así, según su interpretación, Orsi habría quedado en ese incómodo territorio donde la izquierda le reclama más izquierda y la oposición le reclama más mano dura.

El gobierno y el “sindicalismo suicida”

Sanguinetti también reservó munición para el movimiento sindical.

Diferenció entre un sindicalismo tradicional que “negocia, acuerda y desacuerda” y lo que denominó “tres modalidades de sindicalismo suicida”: Conaprole, el puerto y la educación, especialmente Fenapes.

A su juicio, esas organizaciones expresan un “rechazo a toda medida de cambio” y para enfrentarlas hay que impedir que ese tipo de procedimientos tengan éxito.

La definición final fue todavía más contundente:

“No hay nada más conservador que esas gremiales”.