Ante las amenazas del uso de la fuerza que ha impulsado el Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) contra Venezuela, el ALBA-TCP alertó que estas acciones constituyen un peligro contra la tranquilidad de la región y la proclama sobre una zona de paz.
“Destacamos la resistencia del Gobierno y pueblo venezolano frente a la injerencia externa y las medidas coercitivas unilaterales contra su país”, refiere el texto.
Además, reiteraron su reconocimiento al presidente constitucionalmente electo en mayo de 2018, Nicolás Maduro, a la Revolución Bolivariana y a la unión cívico-militar que ha promovido su Gobierno.
Los diplomáticos expresaron su respaldo al Mecanismo de Montevideo, instrumento propuesto por Bolivia, México y Uruguay, que llama al diálogo nacional entre los sectores venezolanos para consolidar la paz, enfrentar el bloqueo ilegal y unilateral impuesto por EE.UU., así como combatir la injerencia en los asuntos internos.
“Demandamos la estricta observancia de los propósitos y Principios de la Carta de Naciones Unidas (…) prohibición de la amenaza y uso de la fuerza, y la no injerencia en los asuntos internos”, enfatizaron.
Asimismo, rechazaron que EE.UU. use a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a su secretario general, Luis Almagro, “en su política intervencionista contra la soberanía y libre determinación y orden constitucional de Venezuela”.
Cuba
Ante la activación del Título III de la Ley Helms-Burton, el ALBA-TCP destacó que la normativa pretende reforzar “el carácter extraterritorial del bloqueo contra Cuba”, perjudica las relaciones económicas y comerciales internacionales de las isla y de la comunidad internacional con esa nación.
“Repudiamos la Doctrina Monroe, viejo reflejo de la ambición hegemónica e imperialista de EE.UU. sobre las tierras y los pueblos de América, que se resucita hoy y que plantea la amenaza más grave y perentoria para la paz del hemisferio”, manifestaron.
Por otro lado, celebraron la aprobación de la nueva Constitución de Cuba, la cual expresa el compromiso revolucionario y su convicción solidaria e integracionista.
Igualmente, reafirmaron su necesidad de “fortalecer la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo de concertación política regional basado en la estricta observancia y defensa de los principios del Derecho Internacional”.
Bolivia y el Caribe
El órgano regional transmitió su respaldo a la presidencia pro témpore de Bolivia en CELAC y ratificaron su apoyo incondicional a su pueblo y Gobierno “en su histórico y justo derecho a una salida al mar con soberanía”.
Por otra parte, los funcionarios expresaron su solidaridad con las naciones caribeñas “en su reclamo de compensación y justicia reparadora por el genocidio de la población nativa y los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos”.
Finalmente, renovaros su compromiso con “la concertación política, la cooperación y la integración, y la defensa de la unidad frente a la injerencia y dominación política y económica”.